Planificación
Un respiro en tu agenda, incluso en temporada alta
3 min de lecturapor Raquel Koster Alcaraz

En otoño y justo antes del verano empieza el ajetreo. Congresos, salidas de empresa, aniversarios, talleres. Toda solicitud es bienvenida y, sin darte cuenta, tienes cuatro actuaciones en una semana, con llamadas de preparación y la grabación de un pódcast entre medias. Sobre el papel pinta genial. En la práctica, a las dos semanas ya no puedes más.
Una agenda llena no es el problema. Una agenda sin respiro, sí. Aquí van unas cuantas reglas que acuerdo con mis clientes y que funcionan una y otra vez.
Ten en cuenta el día después de la actuación
Una actuación de una hora no te ocupa solo una hora. Hay desplazamientos, montaje, charlas al terminar y, a menudo, una noche corta. Bloquea la mañana siguiente en tu agenda para recuperarte. Sin llamadas ni plazos de entrega. Quien lo prueba una vez ya no quiere volver atrás.
Agrupa las tareas parecidas
Puedes concentrar las conversaciones de preparación con los organizadores en una tarde. Lo mismo vale para el papeleo y responder correos. Cada vez que cambias de tipo de trabajo gastas energía. Al agrupar tareas, dejas mañanas o tardes enteras libres para el trabajo creativo, como escribir una nueva charla.
Fija tu máximo de antemano
¿Cuántas actuaciones quieres hacer por semana? Fija esa cifra antes de que empiece la temporada, no en pleno ajetreo. Así, decir que no deja de ser una cuestión emocional y pasa a ser simplemente una cuestión de agenda. Y si una solicitud no encaja, muchas veces puedes moverla a un momento más tranquilo en vez de rechazarla.
Echa un vistazo a la semana siguiente cada viernes
Diez minutos el viernes te ahorran mucho estrés el lunes. ¿Qué tienes la semana que viene? ¿Está toda la logística resuelta? ¿Hay días demasiado cargados? Unos pequeños ajustes ahora evitan que la próxima semana vayas apagando fuegos.
Puedes pedir ayuda
Muchas de estas reglas son sencillas, pero mantenerlas cuesta cuando estás en pleno torbellino. Ayuda tener a alguien a tu lado que cuide tu agenda y de vez en cuando te diga: "¿Seguro que quieres añadir esto también?". No para frenarte, sino para que subas al escenario con la energía que tu público merece. Poco a poco, decimos en España. Pasito a pasito.


